Una cosa es pintar y otra manchar

Cuando uno decide pintar una casa completa, se supone que debe existir algún tipo de preparación anterior al proyecto. Pero empezamos sin el miedo a que quedara mal; y por suerte va quedando bien. Ayer comenzamos y al parecer llevará unos cuantos días más terminar de cambiarle el color a las paredes de una casa pequeña de dos habitaciones. La verdad que los rodillos son un gran invento. ¡Salve, a quien se le haya ocurrido!. El ejercicio es intenso y continuo así que por estos días me olvido de mi rutina, de todos modos, termino igual de adolorido y cansado.

Hoy continuamos dando la segunda capa y a ver de qué color quedan los cuartos por que ni eso hemos determinado, el cuál resultará de la combinación de blanco y este color que no se como se llama pero no es rojo. Y claro que se me ha ocurrido el contratar a un pintor. Pero todo sea por el arte... de arruinar algo con tus propias manos.